Puente de Triana

Declarado Monumento Histórico Nacional en 1976, el Puente de Isabel II, más conocido como Puente de Triana, se extiende sobre el río Guadalquivir para unir el corazón de la ciudad con el encantador barrio de Triana.

El puente fue inaugurado en 1852 y actualmente es el puente de hierro más antiguo de España además de uno de los símbolos de la ciudad y uno de sus atractivos más destacados.

Echando la vista atrás

Con anterioridad a la construcción del puente actual, para cruzar al barrio de Triana se instaló el Puente de Barcas, un peculiar y rudimentario sistema que, como su propio nombre indica, estaba formado por barcas unidas por cadenas de hierro sobre las que se colocaron pasarelas de madera.

El Puente de Barcas era un paso muy inestable ya que se veía fuertemente afectado por las crecidas del río, por lo que se planteó el reto de la construcción de un puente permanente y resistente que se convertiría un uno de los grandes hitos de la arquitectura en hierro de España.

Imprescindible

El Puente de Triana es uno de los principales puntos de interés de la capital hispalense y compone un agradable entorno para pasear mientras se disfruta de las vistas sobre las dos riberas del Guadalquivir, ya sea a plena luz del día, como durante la noche.